Problemas en la facturación: Separación día y noche

Últimamente hemos conocido un gran número de problemas en las facturas de la luz como nos lo indica la oficina del consumidor y usuario(OCU). Pero realmente muchas reclamaciones se producen por desconocimiento de los usuarios o en mayor medida, por un recibo falto de datos o en su defecto datos de relleno que despistan una posible interpretación por parte del consumidor.

Entre los últimos problemas que se denuncian esta la diferencia de tarifas de día y de noche. Aunque la tarifa de noche se eliminó hace unos años, algunos hogares aún cuentan con una tarifa reducida en horario de noche. Normalmente se suelen beneficiar de estas tarifas aquellos que posean en sus hogares radiadores o sistemas de calor eléctricos, pero sobre todo los denominados acumuladores. estos dispositivos cargan durante un periodo establecido y sueltan el calor durante el resto del día. De esta manera se consigue que el consumo eléctrico se produzca cuando su precio es más barato y disfrutemos del calor a cualquier hora del día.

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El problema viene al facturar dichos importes. En las facturas recibidas figuran dos lecturas reales, la del principio de facturación y la del final de facturación. Y utilizan la diferencia para calcular nuestro consumo eléctrico  Hasta aquí todo perfecto, el problema viene cuando la diferencia no corresponde a los números descritos. Llevando al usuario a creer que la comercializadora se está inventando el consumo. Pero tras varias reclamaciones en este sentido, se ha llegado a demostrar que en esas lecturas solo se cuenta el consumo eléctrico hecho por el día, dejando las lecturas de la noche sin figurar en el recibo. Pero el consumo realizado luego se añade al consumo de día. Resumiendo, queda un recibo de la luz muy enrevesado y difícil de comprender por el usuario y muchas veces por la propia compañía eléctrica.

Por eso se insta a las instituciones gubernamentales a crear un recibo de la luz estándar de la luz para todas las compañías y obligarlas a usarlo, para lograr así una mayor comprensión y un mayor cocimiento por parte del consumidor. Pero sin duda, cada recibo de la luz esconde cada día mas resquicios donde las compañías se benefician impunemente con los beneplácitos de los gobiernos que no intervienen en dichos actos.